Ballena. Dominica Ahumada Medina. (11 años) © copyrigth.

Red de amig@s unidos por el arte.

28 may. 2013

TORRE DE BABEL




  
Le gustaba perderse  durante horas escribiendo y leyendo varios libros a la vez, permanecer  en su estudio acompañado de ellos, meditar y decidir el tema que iba a compartir con su escritura.


Rodeado de cientos de libros, apilados hasta en sillas, creó un laberinto no sólo de palabras a lo largo de su vida. Entrar en  el,  conducía por largas e  intrincadas veredas en donde Tanatos y Eros, fornicaban sin descanso poblando de dolor y placer no sólo hojas y libros.


Nos heredó sendas, valles, mares tempestuosos o calmos, sueños en la umbría de  bosques que despejaban su fronda al toque del alba o violentos huracanes de pasiones impúdicas que atropellaron la vida de heroínas y héroes sin talento, dejándolos desnudos e inermes ante el corazón estrujado de sus lectores.

Vivían en su narrativa y poesía, personajes enmarcados en el universo intemporal de ayer, hoy y siempre. Su obra nos habla de madres, putas, o de ambas, lesbianas, asesinas despiadadas y parricidas. De hombres o mujeres vueltas escoria por sus experiencias desde niños, los que han sido abusados y guardaron en su corazón un odio que creció hasta el día de la venganza, cuando desquiciados, después de matar a muchos... se suicidan simplemente, tirándose al vacío, cortándose los testículos o  pegándose un tiro en la cabeza. Dejando una interrogación que tiene una sola respuesta si miramos al interior de la sociedad que nos rodea. ¿En manos de quién y dónde quedó el amor y el cuidado de la infancia del hombre?  



Ha visto a través de la piel del agua o de la carne de un cerdo destazado en el rastro. Visionario que describía moscas que desollaban cadáveres a la diestra de un río o  nubes de lluvia con hilos de seda colgando  de un sueño, en alguna tarde de estío en la que el agua que bajaba del cielo inundaba viviendas y deshacía papeles dejando sin propiedades y borrando como personas a todos. 


Mujeres y hombres han escrito en el decurso del tiempo acerca de las  atrocidades y aciertos de la humanidad  y  heredamos  su obra intemporal. Así, hoy, los que seguimos el oficio de escribir, penetramos en el laberinto de palabras como en la Torre de Babel, y aunque  sé que el hombre es el lobo del hombre, aún así,  tengo esperanza y deseo  lograr seguir escribiendo... en hojas de árboles por mucho tiempo.        
leticia ©

Imágenes de la red.

5 comentarios:

Scorpius Leda dijo...

Querida amiga, tanto tu verso, cómo tu prosa, se deslizan suavemente hasta entrar en nuestros sentidos como cascada de sabiduría. En Torre de Babel te has auto retratado y con maestría nos recuerdas la vida de un bueno escritor…
El tiempo y la soledad son los perfectos aliados para una buena escritura, sin que falte la Musa, desde luego.
Tienes tanta razón al evocar hechos pervertidos y dolorosos que ocurren en nuestros tiempos…La humanidad se está deshumanizado.
Me acojo a tus palabras y también guardo esperanzas de seguir escribiendo en el tronco de los ceibos.
Mi aplauso a esta sincera y bella reflexión.
Mi cariño de siempre para ti Leticia.

Luján Fraix dijo...

Hola querida Leticia.
Qué maravilla el escritor que todo lo puede decir desde dentro y para quienes los leemos. El escritor se adelanta, ve con otros ojos esa humanidad que heredamos, puede salvarse...
Precioso amiga, siempre en mi corazón.
Besos

Leticia dijo...

Scorpius Leda. Una de las razones por las que he creado este espacio es la de poder compartir con personas como tú lo que escribo. Gracia por estar ahí y por darme tu apoyo con tus comentarios. Te dejo un abrazo fuerte con mi afecto, pues te cuento que me extiendo en lo que hago y como es parte de mi este blog, también lo quiero por eso tú que eres parte de el recibes mi afecto.
Un placer.

Leticia dijo...

Luján, es un placer recibirte y gozar tus comentarios que gratifican mi cotidianidad y siempre disfruto. Mi cariño amiga.

Julie Sopetrán dijo...

Hermosa reflexión, donde puedo verte en tu mundo de ensueño y entusiasmo, tu mundo de escritora, mirando desde adentro hacia afuera. Me ha encantado leerte. Un beso.