Ballena. Dominica Ahumada Medina. (11 años) © copyrigth.

Red de amig@s unidos por el arte.

10 mar. 2013


Desvelo

 Escucho el corazón de la ciudad como un redoble de tambor, es de madrugada y se cubre del frío con su abrigo de neblina. Sus personajes duermen, sueñan, aunque el insomnio no deja caer los párpados de algunos y el cerrar los ojos se vuelve un sueño o una pesadilla.
Camino sobre adoquín húmedo y desfilan puertas y ventanas cerradas, las que son el vivo retrato de sus dueños.
Miro el final de la calle y percibo la desolación y el miedo que manan de un bar de mala muerte que finge estar feliz y se acompaña de la náusea y el desamor que se toman de la cintura y comparten su tristeza.
Los anuncios de neón palidecen y el plañir del jazz sale de la trompeta y se alarga, va a mi encuentro. Sigo mi camino y a mi paso me detengo ante las manos extendidas de un niño viejo que me pide limosna, me duele intensamente el centro del pecho. No le doy nada, mi mirada lo recorre y con cara de pregunta sin respuesta... me alejo.
Escucho y busco pero no encuentro la fuente de aquel llanto de una voz sin nombre que rueda por la calle y me alcanza y se impregna en mis huesos. Mis pies me pesan tanto, me acerco poco a poco a una pareja que riñe bajo una luz tenue frente a una puerta cerrada con pintura desgastada de color rojo, el aire lleva el olor del agua podrida que escapa de la alcantarilla y me apresuro. Me alejo de su lucha interminable por ser y no dejar ser.
El barrendero rompe la postal nocturna de la ciudad cuando el alba llega, su breve luz pone brillo en el adoquín y se apagan las pocas bombillas pardas y polvosas que iluminan de noche pobremente la calle.
Llego por fin frente a mi puerta, la abro y viene a mi encuentro el único amor que hoy me aguarda... mi perro.
leticia copyrigth ©
Imagen de la red.

9 comentarios:

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Duros fresco de la ciudad de madrugada, con cuadros que van al sentimiento con dolor...pero basta el amor de un perro, que espera...para mitigar el dolor de la ciudad. UN abrazo. Carlos

Juan Antonio dijo...

Es bueno sentir que otro corazón late en la casa, verdad?

Marinel dijo...

He caminado a tu paso, a tu lado mientras me parecía escuchar el latido de la ciudad a esas horas donde la verdad, desnuda, viste el engaño diurno.
Y me he sentido terriblemente sola, apenada, compungida ante ese viejo niño y tanta mansedumbre ante un desolado vivir.
Al menos ese perro rompe un poco tan terribles soledades...
Besos.

Fina Tizón dijo...

Creo que este relato, para mí,un libro abierto sobre el lado oscuro de la noche, lo he leído en otra ocasión en tu blog, y si estoy equivocada, Leticia, corrígeme.

Te envío un abrazo desde el corazón

Fina

Ceciely dijo...

Escuchar los sonidos y silencios en una noche de desvelo, en el corazón de la ciudad, es descubrirse uno mismo. Nos hace ver el lado oscuro de la vida…La Soledad.
Una marcha profunda que nos deja pensando.
Muy buena prosa…me gustó.
Abrazos querida Leticia, pases buena semana.

Elsa Tenca-Mariani- dijo...

Querida amiga:
Sostenida por tu mano recorrí ESA noche con sus diversas soledades.
Un relato que desnuda en cierto punto a la sociedad actual 'globalizada'

Un placer,como siempre Leticia.
Cariños:
Elsa.

BEATRIZ dijo...

Ah, pues para mí no es tan obvio porque no publicas todo lo que escribes, te salen buenos.

Este relato me ha hecho bajar la cabeza, como cuando a lo lejos veo que voy a pasar junto a un inválido, sé que es inevitable, así que aprieto el paso y no sé porqué siempre me sorprendo bajando los ojos a su mirada. Con certeza escribiré algún día a cerca de ello, pero no ha llegado el momento.

Saludos.

Nahuel dijo...

buen final, cálido. Un placer como siempre venir.

Saludos, exNahuel.

Pablo Rochín dijo...

QUERIDA LETY, ME SORPRENDES Y ME SIGUES SORPRENDIENDO. TU ESCRITURA SE ME VIENE ENCIMA CADA VEZ QUE ME TROPIEZO CON SU RONDEL DE LETRAS.

MUCHAS, MUCHAS GRACIAS